En la llamada Sociedad del Conocimiento, trabajar implica, casi de manera automática, tener a nuestro alcance determinadas herramientas que nos permitan, como mínimo:
- Cocrear documentos de todo tipo
- Archivar nuestras cocreaciones en espacios accesibles “anytime and anywhere”
- Hablar con los miembros de nuestro equipo, a través de foros interactivos, o con ese añadido de cercanía que nos da una videoconferencia
Para todo eso, hay muchos sistemas en el mercado con los que montar nuestro propio puzzle virtual de desarrollo personal o profesional. Asimismo, existen softwares propietarios que nos lo facilitan todo, aunque no a nuestra exacta medida.
La realidad es que hay muchas...MUCHÍSIMAS herramientas, que llegan hasta nosotros en avalancha, dándose la paradoja de que, nuestra búsqueda de un entorno donde trabajar de manera personalizada la realizamos siguiendo el mismo sistema de ensayo-error que utilizaban nuestros antepasados, habitantes de los árboles en eras prehistóricas… solo que ahora lo hacemos abriendo cuentas “demo” en todos los programas habidos y por haber… en resumen: un galimatías.
Además, aún imaginando que nuestros mínimos estén bien cubiertos ¿quién se resiste a tener la bibliografía que necesita debidamente archivada y lista para compartir, a trabajar con mapas mentales o a utilizar un gestor de proyectos?... Pero si nos enfrentamos a tomar la decisión de cuál de entre las muchas herramientas existentes elegir, de manera individual, nos pasamos la vida inmersos en versiones betas y al final nos plantamos y optamos por no probar más. Más tarde, cuando todo lo que utilizamos se queda obsoleto, volvemos a lanzarnos a la selva de las aplicaciones, machete en mano y, probablemente, con prisas, porque un proyecto nuevo está esperando nuestra resolución…
Soy la primera que valoro los métodos. El “cómo” se hacen las cosas es importante… pero las herramientas, el “con qué”, inciden cada vez más en el resultado final de tal forma que, puede pasar que un simple, y aparentemente tangencial, problema de usabilidad acabe determinando el éxito o fracaso de un proyecto cuidadosa y correctamente elaborado.
En este LAB creemos que sería bueno tener un catálogo actualizado de algunas de las aplicaciones que podemos encontrar en la web 2.0, caracterizándolas brevemente y mostrando su utilidad real, desde el punto de vista del usuario final.
Y con esa filosofía iniciamos nuestra andadura. Cada semana presentaremos y analizaremos los pros y contras de una herramienta determinada, o bien haremos un pequeño State of the Art de un tipo concreto de ellas.
Ni que decir tiene que cualquier comentario será, además de bienvenido, necesario… vuestra opinión en este espacio, ES IMPORTANTE.
Nos vemos pues el sábado de la semana próxima.
¡Que la tecnología os sea propicia!
Comentarios
José Miguel Bolívar
Habrá que seguir esto de cerca... ;)
Un abrazo,
Francesca Cañas
Todo un honor que nos sigas tú :-)
Un abrazo, José Miguel,
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