Con la masificación del uso de la tecnología, muchas de nuestras actividades más simples (la consulta del pronóstico del tiempo en el portátil, la descarga de una ruta de tránsito en el móvil, consultar la versión tablet del diario en el metro,...) se ven mejoradas hasta el punto de que, sin darnos cuenta casi, la utilización de la tecnología ha pasado a formar parte de nuestra rutina diaria.
¿Por qué no extender esta mejora hasta lo más importante de nuestra vida, a saber, la salud? Al fin y al cabo, hoy día la tecnología de consumo es superior a la tecnología corporativa, y hay un enorme espacio de “salud personal” que puede ser optimizado sin tener que esperar a que el macro-aparato-sanitario mueva ficha.
Hablamos en este caso de aplicaciones para dispositivos móviles (teléfonos-tablets). Aplicaciones fáciles de usar, pueden tener un impacto decisivo en la mejora de la calidad de vida del paciente, especialmente en aquellas enfermedades crónicas en las que hay un gran margen potencial de autogestión por parte del propio usuario-paciente.
Soluciones tecnológicas innovadoras pueden contribuir a: promover el autocuidado, ayudar al paciente a responsabilizarse de su estado, mejorar la asistencia individualizada y facilitar la relación médico-paciente, favoreciendo además que el paciente se convierta en un sujeto activo en la gestión diaria de su propia enfermedad.
Prácticamente todas las áreas terapéuticas, tipos de tratamiento y productos se ven afectados por el contenido y las herramientas que se están generando en el ecosistema de la red, siendo previsible que esta tendencia no deje de crecer en los próximos años.
La diabetes es un claro ejemplo de ello. Como enfermedad crónica que obliga a los pacientes a prestar continua atención a variables que fluctúan en función de su actividad cotidiana, las TIC pueden irrumpir con fuerza al ser potentes herramientas de auto-monitorización y emponderamiento del paciente diabético. La autogestión de la diabetes a través de tecnología móvil es ya una realidad que puede transformar la vida de las personas con diabetes y la forma en la que ésta se trata y se padece.
Es igualmente importante, tener en cuenta que la tecnología no es sino un facilitador, también estamos ante una herramienta que permitirá a las personas y las organizaciones afrontar mejor los cambios que demanda la nueva estructura social. No en vano, los dos ejes principales que determinarán la sanidad del futuro son el envejecimiento y la cronicidad, y es precisamente aquí, donde más podemos mejorar con un menor coste/dificultad.
Por tanto, no hablamos únicamente de beneficio al paciente-usuario, sino también al propio sistema, de la mano de la reducción de costes e incluso de una mejor y más completa asistencia de las enfermedades crónicas.
Creemos que la tecnología está en el centro de los nuevos modelos de asistencia sanitaria, y que estos deben ser capaces de garantizar una evolución sostenible de los sistemas de salud, en los cuales los dispositivos móviles (mHealth) van a protagonizar un rol central y decisivo. Por ese motivo, llevamos tiempo trabajando en una aplicación que tiene como objetivo aumentar la autonomía, la flexibilidad y el control del riesgo del paciente diabético, en la autogestión de su alimentación y en la administración de la dosis de insulina consecuente.
Fruto de la interacción entre un equipo de médicos y tecnólogos, hemos desarrollado una applicación para smartphones y web, que permite además a los profesionales sanitarios gestionar de forma digitalizada, remota y agregada, al paciente (o grupo de pacientes) gracias a estadísticas, análisis evolutivos, gestión de alertas y mensajeria entre la web de gestión (médica) y los dispositivos móviles de los pacientes.
Os presentamos el proyecto en el estado de desarrollo al que hemos llegado y seguiremos informando sobre los pasos a dar para comercializarlo e integrarlo en el sistema sanitario público, que es uno de los objetivos que nos hemos propuesto.
Agradecemos cualquier propuesta de mejora y ayuda de cualquier tipo que penséis puede contribuir al éxito del proyecto.
Comentarios
Enviar un comentario nuevo