Jueves 26 de Mayo de 2011
El porqué de este LAB
A veces me preguntan cual es el propósito de este Lab. Creo que cualquier momento es bueno para pararse y reflexionar sobre los motivos que nos impulsan a actuar de determinado modo. Igualmente, cualquier momento es bueno para reflexionar sobre las intenciones (e ilusiones) que albergamos para nuestros proyectos. Así que me he decidido a escribir sobre el proposito de este Lab y cómo he llegado a estar involucrada en él.
Después de una década peleándome con la dura realidad de poca definición de requerimientos, cambios de opinión y necesidades, incertidumbre tecnológica y micro-management, las nuevas metodologías de gestión "ágiles" supusieron para mí una revelación.
Las metodologías ágiles se basan en el método empírico: construyen software que se pueda usar desde un principio y dejan que sean los usuarios los que determinen, de forma frecuente, el valor aportado. En manifiesto ágil, una declaración de principios que define el propósito de las metodologías ágiles, se menciona que se valorarán:
- Individuos e interacciones sobre procesos y herramientas
- Software que funciona sobre documentación exhaustiva
- Colaboración con el cliente sobre negociación de contratos
- Responder ante el cambio sobre seguimiento de un plan
Tuve la gran suerte de empezar a trabajar con metodologías ágiles y comprobar lo bien que resultaban. Comprendí lo difícil pero tremendamente gratificante que es la transición a gestionar proyectos de forma ágil: A construir software que realmente satisfaga las necesidades del cliente y que sea útil; que aporte valor.
El cambio, muchas veces, es más profundo que cambiar los procedimientos que utiliza el equipo de desarrollo. Se expande a cambiar la cultura de la organización respecto al departamento de IT, la implicación de usuarios clave del negocio, la gestión de sus expectativas, etc. Y también supone una forma de trabajar muy diferente de un grupo de ingenieros que muchas veces veían limitada su creatividad. Se trata de trabajar con equipos auto-gestionados pero no de trabajar sin control ni dirección.
En estos procesos de cambio, la experiencia de otros equipos que ya han realizado el cambio o que están "luchando" con la nueva forma de entender el desarrollo de software resulta tremendamente útil. De aquí nació la idea de construir un espacio de mutua ayuda dentro de un proyecto nodal como es The Project. La gestión de proyectos de forma ágil prima la comunicación y la jerarquía horizontal. Sus valores son paralelos a los valores en los que se encuadra The Project.
De todas las metodologías ágiles, SCRUM es la más extendida y de ella toma el nombre todo el LAB. Un LAB que pretende ser un espacio de colaboración, discusión e innovación de las nuevas metodologías ágiles de desarrollo de software. Un espacio donde publicar y recopilar información basada en la experiencia, una ilusión dentro del mundillo ágil en español, que tantos esfuerzos está realizando para cambiar la forma en que se desarrolla software aquí. Una ayuda.
Marta Padilla
Marta es de Sabadell, un ciudad de emprendedores. Desde muy joven, cuando los ordenadores tenían pantalla verde, empezó a interesarse en la creación de software. Como no podía ser de otra manera, estudió Ingeniería Superior en Informática y el día después de graduarse se lanzó a un start-up en Denver, Colorado. Desde entonces, ha aunado su interés en la tecnología con la de gestión de equipos humanos y las infinitas posibilidades que ofrece la colaboración entre personas motivadas, participando y dirigiendo durante más de doce años multitud de proyectos en Europa, Sudamérica y Estados Unidos. Los últimos seis años ha vivido a caballo entre Londres y Barcelona como directora de proyectos.
"Cuando no estoy delante de un ordenador, me encontraréis leyendo un libro. Aunque seguramente no sea en Barcelona, pues en cuanto la agenda me lo permite me escapo a cualquier rincón inverosímil de un mundo que nunca deja de sorprenderme".
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